¿Quiénes somos?

Sobre nosotros: la familia Oleosetin te abre sus puertas

Del olivo al aceite, con nuestras propias manos. Compartimos contigo el sabor de antaño y una cultura del aceite que pocos pueden ofrecer.

¿Quiénes somos?

Una familia especializada en el olivar

Somos una familia de Marchagaz y Robledillo de Gata, en el norte de la provincia de Cáceres, especializada en el mundo del olivo. Manejamos el aceite de forma integral, del olivo a la venta, y ese control de todo el proceso es lo que nos permite enseñártelo de verdad.

El turismo es nuestra herramienta para compartir el proyecto de la familia Oleosetin con todo el mundo: abrir las puertas, mostrar cómo trabajamos y dejar que compruebes por ti mismo nuestra autenticidad.

Y con nuestra escuela de cata ponemos en valor la cultura del aceite, un plus que muy pocos pueden ofrecer. Esa es la filosofía que vivimos y que queremos transmitirte.

Marchagaz · Tierras de Granadilla

Del olivo a la venta, todo en nuestras manos

Todo el proceso está en nuestras manos, y eso nos permite enseñártelo de verdad, sin intermediarios.

Nuestra misión

Compartir la cultura del aceite, de primera mano

Nuestra misión es compartir la cultura del aceite con quien quiera conocerla: abrir el olivar, el molino y la almazara, y explicar lo que hacemos con las palabras de quien lo hace cada día.

Queremos que el visitante entienda lo que come y lo que se lleva a casa. Por eso la visita no acaba en el escaparate: acaba en la cata, en la mesa y en la conversación con la familia.

Nuestra visión

Un turismo rural que fija población y cuida el paisaje

Nuestra visión es consolidar en Tierras de Granadilla y Sierra de Gata un modelo de turismo rural sostenible, ligado al olivar y a la gente que lo trabaja, capaz de generar empleo local y de mantener vivo el paisaje tradicional.

Un turismo que no se limita a pasar por el pueblo, sino que deja algo en él: trabajo, conocimiento y motivos para volver.

Nuestros valores fundamentales

Cinco cosas que se notan en cuanto llegas

Autenticidad

Abrimos las puertas de casa y te mostramos las cosas tal y como son. Experiencias reales, sin artificios, contadas por la familia que las vive cada día.

Respeto por la tierra

Gestionamos el olivar con respeto por la tierra y las tradiciones. Un aceite de calidad nace del cuidado del árbol, del entorno y del trabajo bien hecho.

Trato directo

Hablas de primera mano con los profesionales que están en el campo y en la almazara. Trato directo, humano y personalizado, sin intermediarios.

Gestión integral

Controlamos todo el proceso, del olivo al aceite, con nuestras propias manos. Esa gestión integral es la garantía de un producto y una experiencia excelentes.

Cultura del aceite

La cultura del aceite es nuestra vida. A través de nuestra Escuela de Cata compartimos ese saber, un plus que muy pocas empresas pueden ofrecer.
Compromiso con el turismo rural sostenible

Lo que dejamos en el pueblo

Estos valores hacen que compartir nuestro proyecto contigo sea una experiencia auténtica: la de una familia que vive del olivo y te abre sus puertas.

Trabajamos con productos de proximidad, con proveedores de la comarca y con un ritmo de visitas que el pueblo puede sostener. El turismo aquí no sustituye al campo: lo acompaña.

La rama de Turismo dentro del grupo

Somos una de las siete ramas de OLEOSETIN

OLEOSETIN es un grupo agroalimentario familiar con siete divisiones, una por cada oliva del isotipo. Turismo es la que te abre la puerta a todas las demás.

El aceite que catas sale de la rama de Ecoproductores, se muele en la de Agroindustria, se cocina en la de Gastronomía y se explica en la de Formación. Todo, en el mismo pueblo.

Ecoproductores Agroindustria Gastronomía Cosmética Formación Turismo Comercio

Empieza tu experiencia de oleoturismo hoy

Contáctanos sin compromiso y te contamos cómo compartir con nosotros la esencia del aceite: alojamiento, catas, visitas y experiencias a tu medida en Marchagaz.

Turismo es una de las siete ramas de OLEOSETIN

El aceite que catas sale de nuestro olivar ecológico, se muele en nuestra almazara y se cocina en nuestra cocina. Siete divisiones, una sola familia.